The Observer retrata la distancia silenciosa entre el mundo y quien lo contempla.
La figura no actúa ni interviene: permanece atenta, suspendida en un instante de percepción pura.Su mirada parece absorberlo todo — como si cada gesto, cada ausencia y cada sombra formaran parte de una memoria íntima. El rostro alargado y las formas contenidas refuerzan esa sensación de quietud tensa, de presencia que observa sin ser vista.
La obra habla de introspección, de vulnerabilidad y del acto de mirar como una forma de resistencia.
A veces, comprender el mundo comienza simplemente por detenerse y observar.Acrílico sobre papel.
Obra original · Pieza única · Certificado de autenticidad incluido.
top of page
Otras obras
bottom of page















